Una puesta en escena muy atractiva, dirigida íntegramente al público infantil que ha estado en todo momento metido en la obra musical.
La calidad musical de los intérpretes (cantantes e instrumentistas) ha sido excelente y la variedad en el montaje del escenario ha sido muy original. Los propios intérpretes movían una y otra vez los elementos escénicos para convertirlos en un barco, en un pueblo o en un bosque. Qué chulo.
Y el gran momento del lanzamiento de la flecha de Guillermo Tell a la manzana situada en la cabeza su propio hijo nos ha tenido a todos sin pestañear. Todos me preguntábais antes de ir que si iban a lanzar la flecha: pues la respuesta es sí. Lanzaron la flecha y encima, por si no te habías dado cuenta, hacen una repetición de la jugada para ser más explícitos. Simplemente genial.
En ciertos momentos, concretaban la escena con proyecciones digitales de vídeo para avanzar en el argumento de la obra. Incluso los personajes aparecían entre el público y pudimos cantar con ellos y escuchar la famosa obertura que hemos trabajado tanto en el cole.
Os dejo algunas fotos que pude hacer:








